Silvina
649. Hay quienes se
empeñan en demostrarnos la durabilidad del amor eterno y cada vez le duran
menos.
650. Como hay quien
se empeña en parecer siempre enamorada y nunca lo ha estado.
651. ¿Quién soy yo
para hablar del amor? Se lo preguntaré a la maestra Diotima.
652. ¿Que si tengo
trato con ella? Sí, la leo y la pienso.
653. Silvina:
¿Cuándo llegaremos a Xian?
654. Fui a por agua,
encontré seco el manantial y quedé desolada. Sólo necesitaba un vaso.




